“El objetivo primario de las ciencias sociales es
lograr un conocimiento organizado de la realidad social” ALFRED SCHUTZ.
¿Por
qué el objeto de estudio de las ciencias sociales es el sujeto?
Rubbi
Castro MCausland
Luego de leer el texto de Daniela Soldano
sobre la obra de Alfred Schütz, saco en claro que el sujeto es ante todo
reflejo de su subjetividad. Schütz afirma que el yo posee un cúmulo de
vivencias que, en su momento, carecen de significado; pero cuando ya se ubican
en el pasado pueden ser reflexionadas, reconocidas e identificadas. Ahora bien,
en este proceso influye grandemente el acervo de experiencias que ya hacen
parte del ser, así como sus intereses y posiciones ante el mundo. La
subjetividad del sujeto está dada a partir de lo que él es como ente pensante
que enfrenta una realidad, que a la vez está integrada por otros sujetos que,
como él, también piensan desde sus propias perspectivas, lo que da paso a la
intersubjetividad.
Por otro lado, el sujeto da significados a
los eventos que experimenta, ya sea de manera propia o ajena. Para llegar a
esto, se hace uso de un contexto que puede ser subjetivo u objetivo. Con
relación al primero, alude a los proyectos que tiene el individuo y que lo
hacen actuar de determinada manera. El segundo se refiere a la realidad, lo que
es verificable. Con base en esto, se puede afirmar que el sujeto, en tanto
objeto de estudio de las ciencias sociales, es un ser complejo, con diversas
facetas, que se posiciona en su mundo cotidiano y que exige un análisis riguroso de sus
características; es un yo que a la vez se relaciona con un tú, cada uno con sus
propias percepciones y acciones. Pienso entonces que sólo las ciencias sociales
como tal pueden llevar a cabo este análisis, con el fin primordial de conocer
al sujeto para interpretarlo y comprenderlo, para reconocer el sistema en el
que se basa la identidad del ser.
El sujeto como individuo necesita ser
reflexionado, pensado y deconstruído, para luego ser comprendido a cabalidad. A
partir de los fundamentos y principios teóricos de las ciencias sociales, el
sujeto puede ser estudiado desde una perspectiva “no prejuiciada”, en términos
de Schütz. En otras palabras, las ciencias sociales le dan la posibilidad al
investigador social de observar y analizar al sujeto sin ataduras ni presiones
que le cohíban o restrinjan su labor.
Ahora bien, el ser humano le brinda a su
vez a las ciencias sociales un objeto de
estudio rico en experiencias, vivencias, pensamientos, opiniones, que le dan
diversos carices. No es éste un objeto de estudio fijo, pasivo, estático; por
el contrario, es un individuo cambiante, renovable, activo, que le aportará al
investigador mucho conocimiento. Es esta una relación curiosa y que quizás no se
presente en ninguna otra de las ciencias: tanto investigador como objeto de
estudio aportan a la investigación y el uno aprende del otro. Ni el
investigador ni el sujeto serán los mismos al final de la investigación porque
mucho o poco cada uno habrá influido en el otro.
En conclusión, el objeto de estudio de las
ciencias sociales es el sujeto porque es éste quien responde completa y
satisfactoriamente a lo que las ciencias sociales requieren: un objeto de
estudio dinámico, sociable, cuya subjetividad le permite reconocer el mundo en
el que se encuentra.
Isbelis Jácome Mendoza
Alfred Schutz, sociólogo y filósofo austriaco
(1899–1959), es uno de los teóricos con mayor influencia en las teorías
sociales actuales, las cuales reivindican la importancia del sujeto en la
construcción de la realidad social. La
finalidad es comprender el mundo con los otros, a través de su significado intersubjetivo,
en el entendido de que, el conocimiento del otro se dará, al buscar
comprenderlos como individuos que pertenecen a un grupo social con características que son construidas y
aceptadas colectivamente.
La lectura del capítulo nos invita a la comprensión
de la teoría intersubjetiva, en la que se plantea un análisis de la realidad
social a partir de las interacciones con los otros en su mundo vida. A partir
de allí y como hilo conductor de este escrito, surge la interrogante ¿por qué el objeto de estudio de las ciencias
sociales es el sujeto? Partiendo del hecho de que si el conocimiento se genera
entre sujetos, entonces la “intersubjetividad” y la manera como ésta creaba un
“mundo de la vida” debían ser un tema de investigación. A partir de allí, surge
la propuesta de interpretación de la realidad que hace Schutz, tomando como eje
de análisis la relación entre estructura y acción, razón por la cual resulta
conveniente indagar las conceptualizaciones del mundo de la vida cotidiana,
acción social y finalmente la intersubjetividad.
El sujeto que vive en el mundo social está
determinado por su biografía y por su experiencia inmediata. Queriendo decir
con ello, que el sujeto ocupa de una forma particular y específica el mundo y
que su experiencia es única e irrepetible. De donde se deriva que es desde la
experiencia personal, desde donde el sujeto capta y aprehende la realidad, la
significa y, desde ese lugar, se significa a sí mismo. Podríamos decir entonces
que, “percibimos” las vivencias del otro siempre que no sobreentendamos que las
intuimos directamente en su sentido más estricto, sino que las significamos o
más bien que las aprehendemos con la misma intención con que captamos una cosa
o hecho presente a
nosotros.
Desde la biografía y posición de cada individuo
en el espacio y el tiempo surge un "repositorio de conocimiento
disponible". Este repositorio es una especie de almacenamiento pasivo de
experiencias, que pueden ser recuperadas en el aquí y el ahora para constituir
una nueva experiencia personal inmediata. Gracias a esta reserva, el sujeto
puede comprender nuevos fenómenos sin necesidad de iniciar un proceso reflexivo
para ordenar cada una de las vivencias que transcurren. Desde esta mirada, la
acción es una vivencia que está guiada por un plan o proyecto que surge de la
actividad espontánea del sujeto y distinguida de todas las otras vivencias por
un acto peculiar de atención. La acción es concebida como Intencional y reflexiva, siendo en sí misma un
contexto significativo.
A partir de esta mirada, surge la
intersubjetividad como una característica del mundo social. Donde el aquí se
define porque se reconoce un allí, donde está el otro. El sujeto puede percibir
la realidad poniéndose en el lugar del otro, y esto es lo que permite al
sentido común reconocer a otros como análogos al yo. Es en la intersubjetividad
donde podemos percibir ciertos fenómenos que escapan al conocimiento del yo,
pues, el sujeto no puede percibir su experiencia inmediata pero sí percibe las
de los otros, en tanto le son dadas como aspectos del mundo social. Dicho de
otra forma, el sujeto sólo no puede percibir sus actos, pero puede percibir los
actos y las acciones de los otros. El mundo del sentido común, el "mundo
de la vida", permite anticipar ciertas Conductas para que el sujeto se desarrolle en su entorno. De
ahí que la intersubjetividad sea posible. La intersubjetividad, de alguna
manera, implica el poder ponernos en el lugar del otro, a partir de lo que
conocemos de ese otro, de lo que vemos en él.
Finalmente y teniendo en cuenta lo anterior,
podemos decir que, es el sujeto el centro principal de estudio de las ciencias
sociales, tiene una vivencia subjetiva con el mundo, lo que le lleva a
reflexionar sobre ella emitiendo juicios y conceptos, dándole significado y
posibilitando la comprensión a lo largo de su vida personal. En palabras de
Alfred Schutz “el mundo social es un complejo sistema de perspectivas donde
percepciones, vivencias y experiencias de los actores constituyen un entramado
a descifrar y no un dato base” a relación entre sujetos se produce en el marco
del mundo de la vida cotidiana, es decir, un mundo intersubjetivo.
Lo que distingue a Schütz de muchos teóricos clásicos es su
enfoque puro y exclusivamente subjetivo.
Eydis Deivis Pérez Muñoz
Desde
la lectura inicial, la comprensión de la subjetividad desde la óptica de Alfred
Schütz deja muchas preguntas por hacer. El texto abre la posibilidad que las
ciencias sociales y la conducta de los individuos sean abordadas desde la
observación tratando, en su medio, de buscar los hechos desde el mundo real en
el que ocurren. Se analiza como a través de la subjetividad se abre una
dimensión para abordar los asuntos humano y
“por ende, en tanto sustrato crítico para la construcción de hipótesis
científicas acerca del mundo” [1] en otras palabras tomamos
la realidad social del sujeto, construyendo de manera comprensiva un mundo en
el que se mueve el hombre en su cotidianidad.
Desde
la perspectiva del autor, su concepto de subjetividad esa enmarcado en conocer
la importancia de la compasión que da sentido a las acciones humanas para
explicar los procesos sociales, dado al complejo mundo de significados que
construimos nosotros mismos. El sujeto, le da sentido a las acciones desde su
propio ángulo e incluyendo en acciones significativas a los demás para que
hagan parte de ello.
Schütz
permite dar a entender como la subjetividad interviene en el significado que
los individuos dan a las acciones y como eso ayuda a comprenderlas. Elaborando
un entramado de nociones propias e interpretando el mundo que lo rodea.
Teniendo
en cuenta lo anterior, y tratando de responder a la pregunta ¿Por qué el objeto
de estudio de las ciencias sociales es el sujeto? Podríamos dar una respuesta y
es que lo que se trata de “comprender el
significado de los fenómenos de mundo social remitiéndolos a los significados que los propios implicados
les confieren”[2] de esta manera entenderíamos que los individuos elaboran
unos elementos que les permiten dar sentido a la realidad, bajo nociones
particulares y contextos particulares, construyen un sistema de símbolos y
esquemas mentales que le dan coherencia a su realidad, sumergiéndose en
estructuras significativas con intencionalidad, constituyendo una compleja red
de experiencias capaces de ser adaptadas a las vivencias cotidianas y
estableciendo intereses y decisiones que se retroalimentan de las vivencias y
conexiones adquiridas conscientemente y
adaptadas a las relaciones con los otros.
Para ello, el sujeto, centro principal de
estudio de las ciencias sociales, tiene una vivencia subjetiva con el mundo, lo
que le lleva a reflexionar sobre ella emitiendo juicios y conceptos, dándole
significado y posibilitando la comprensión a lo largo de su vida personal. En
palabras de Alfred Schutz “el mundo social es un complejo sistema de
perspectivas donde percepciones, vivencias y experiencias de los actores
constituyen un entramado a descifrar y no un dato base”[3]
Cada
individuo convive en situaciones propias de su historia personal y en sociedad,
establece interpretaciones, acciones y creaciones durante su trayectoria en el
mundo, construye, inventa, presenta aspiraciones, deseos, emociones todas ellas
articuladas bajo una forma de vida en y con los demás, en espacios culturales
validas alrededor de su entorno, con
esto podemos articular un sinnúmero de experiencias subjetivas que le
dan sentido a lo que aprende mientras convive en la acción e interacción con
los otros.
Olga
Lucia Rodríguez Ruiz
Anteriormente,
el estudio del sujeto se realizaba entre la antropología, la gnoseología, la
epistemología, desde las mismas ciencias exactas y hasta la metafísica; pero no
había algo que relacionara al sujeto en la acción y al sujeto en el mundo. De
igual modo, la filosofía antiguamente se tomaba como un postulado, que enunciaba los hechos que más
tarde la ciencia los pudiera demostrar; y una vez, éstos fuesen introducidos en
la ciencia social dentro de los parámetros de la sociología, se convertirían en
la acción social como acción propia del hombre. Por tanto, el papel que juega
las ciencias sociales hoy, fundamenta el aspecto social en la posible posmodernidad
del tiempo cambiante donde el sujeto ha variado en conocimiento, debido que lo
que hoy es certero para mí, mañana puede ser falsedad. Esta subjetividad es la
que nos está donde muestra del porqué el objeto de las ciencias sociales es el
sujeto.
Martin
Heidegger, expresa que la metafísica nos trae la probabilidad de un hombre
basado en un abanico de posibilidades, inmerso en un mundo donde encuentra
múltiples caminos por recorrer, con el fin de colacionarse o confrontar una
cosa con otra. La subjetividad por ende,
es el estudio del sujeto pero desde otra perspectiva más clara: desde la
fenomenología y de las mismas ciencias sociales; por eso Edmund Husserl en la
fenomenología recalca la relación de este fenómeno social con la realidad
tangente que le incurre al hombre. De allí que Schütz quiere relacionar sus
conocimientos con los de Max Weber, Henri Bergson y Husserl para complementar
las teorías.
Bergson,
trata de manifestar en el conocimiento
la posibilidad de mostrar la realidad del ser por medio de un pilar y de sus
dos categorías, como lo planteó Emmanuel Kant.
Él dice que el hombre es un ser limitado en conocimiento sobre espacio y
tiempo, de allí que Bergson quiere retomar este nuevo pensamiento para mostrar
la habilidad de relacionar los conocimientos y lo que la ciencia pretende
demostrar.
La
relación del sujeto con las Ciencias Sociales es una realidad, teniendo en cuenta
que éstas tratan y se ocupan de las interrelaciones humanas a través de la
historia, y siempre en su ámbito de estudio se encontrarán las acciones
conjuntas entre dos o más personas. Toca
dejar claro que no siempre fue así, fueron muchos siglos discutiendo, el objeto
de estudio de estas ciencias, aunque hoy no se pueden descartar los contextos, ya
que éstos influyen de manera decisiva en el desarrollo del ser humano.
Al
tener las Ciencias Sociales al sujeto como objeto de estudio, se delimita la
realidad en sus aspectos históricos, geográficos, sociológicos, políticos,
económicos, antropológicos y psicológicos, cada uno de estos aspectos se
potencializan debido a las habilidades cognitivas específicas que poseen los
seres humanos y a la creación de una conciencia; además se producen
representaciones abstractas que en general influyen en su ser y generan reglas
de interrelación entre todos los individuos de manera compleja. Lo anterior permite diferenciar a las
Ciencias Sociales de las Naturales, no obstante de la aplicación de metodologías científicas y de fuentes
rigurosas se le sigue dando un exceso de subjetivismo a las Ciencias Sociales,
teniendo en cuenta que es el hombre quien interpreta los fenómenos que el mismo
produce.
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